miércoles 25 de noviembre de 2009

Usa protector solar

domingo 22 de noviembre de 2009

Superación en su esplendor

miércoles 11 de noviembre de 2009

Dioses de la terapia


Esperas sentado a las miradas de temor
que una mañana más asoman por la puerta,
esperas colmado de odio sin pudor,
no importa lo que te dicen y pasas del tema.

Tomas un día tras otro cada decisión
basándote en un complejo que odias y amas,
y dejas a un lado tu propia profesión
para dejar caer la ilustre porcelana.

Mira, que tus palabras me incomodan,
me alteran, arrancan y explotan
cada ilusión de bata blanca...
Mira, que yo no estoy para bromas,
para conflictos de algunas personas
que se creen dioses de la terapia.

Pones a prueba con todo tu veneno
a pardillos que andan perdidos,
usas tu seso para inspirar miedo
en vez de curar a los heridos.

Coges el título con manos de basura
y lo tiras a la pared de tu despacho,
eres tan inteligente como fiera astuta,
pero te falta un poco de ser humano.

Mira, que mientras tú me miras,
me amargas y me humillas
yo intento comprender...
cada palabra que me quitas,
me das una lección sencilla
de cómo no debo ser.

domingo 1 de noviembre de 2009

...con naranja


"Serán las lucues de esta habitación",
será el sabor de esta canción naranja,
o la malodía de este líquido animado,
pero para mí hoy nada ha cambiado.

Misma forma, mismo sentido,
pero con distinto sentido y forma.
Así es la vida, un contínuo devenir
de contradicciones coherentes entre sí.

Un único objetivo se presenta
al final de un tunel hueco
relleno de mis actos y omisiones,
de palabras que causan emociones.

Se trata de dejar huella
no sólo en nuestro propio planeta;
visitar satélites y sistemas,
dibujar curvas en las estrellas.

Me muevo al comienzo del tunel veloz
saboreando con otro sorbo este licor ...
"serán las luces de esta habitación",
pero esta noche echo de menos a una voz.

sábado 31 de octubre de 2009

Muertos vivientes




Ellos, vivos y despiertos,
de noche abren sus puertas
y salen al encuentro
de luces que parpadean
en colores de todo el espectro,
ansiosos por probar el néctar
que aturde el jucio y el tiempo.

Condición que les devuelve la vida
para poder morir cada noche;
ellos en su metro cuadrado alucinan,
presente el silencio no oyen,
pero entre el ruido se comunican,
sacan sus dientes por cada reproche
y muerden para sanar sus heridas.

Despiertan muertos cuando aparece un nuevo día,
un sabor metálico les hace recordar,
el espejo les observa con miles de heridas,
pero ya es demasiado tarde para abandonar...
Intentan dar un paso más hacia su otra vida,
lo mínimo es lo máximo, y las horas pasan sin más.
Una vida que no es vida, sino máscara de felicidad.

miércoles 7 de octubre de 2009

Perder y encontrarse


¿Estamos condenados a seguir un rebaño?
No, si nosotros no queremos. No, si eso conlleva a perder una parte de nosotros.
Más bien, estamos concenados a seguir un rumbo... y esta condena procede de nuestra propia condición humana. El hombre necesita seguir un rumbo, necesita coger un camino, o salirse de él para coger otro... necesita seguir sus sentidos, tomar un sentido... en fin, dar un sentido a su vida.

(O al menos eso creo yo)

Muchas pesonas se intentan aferrar a un tren que ya partió hace unos segundos... al principio les cuesta, tienen que correr, se cansan... unos consiguen al fin subir al tren en marcha, pero cuando éste llega a su destino se sorprenden, pues no les llevó al destino deseado. Otros, en cambio, corren con la mirada fija en el tren, tan obsesionados, tan absortos que no se dan cuenta que el andén llega a su fin, y se caen, miran a su alrededor, y cuando se dan cuenta están solos en medio de ninguna parte, perdidos en sí mismos.

Es difícil coger los trenes que ya partieron, pero no imposible. Ahora bien, antes sería bueno pensar si merece la pena perder una parte de nosotros a cambio. Simpre podemos ir caminando junto a las personas que también perdieron el tren, que también llegaron tarde... quizás tengamos más cosas en común con ellos, ¿no?

sábado 26 de septiembre de 2009

Interludio 3